
Reiki es una práctica energética originaria de Japón que se centra en la transferencia de energía a través de las manos. La palabra “Reiki” proviene de dos términos japoneses: “Rei”, que significa energía universal, y “Ki”, que es la energía vital que fluye a través de todos los seres vivos.
El Reiki se basa en la idea de que cuando la energía vital de nuestro cuerpo fluye libremente y está equilibrada, estamos saludables física, emocional y espiritualmente. Sin embargo, cuando esta energía se bloquea o se desajusta, pueden surgir problemas de salud, estrés y desequilibrio emocional. El Reiki actúa como una herramienta para liberar estos bloqueos y restaurar la armonía en el cuerpo y la mente.
Beneficios del Reiki
1. Reducción del estrés y la ansiedad
El Reiki induce un estado profundo de relajación, lo que ayuda a reducir el estrés y la ansiedad, promoviendo una sensación de calma y bienestar.
2. Mejora del bienestar emocional
Al equilibrar las energías del cuerpo, el Reiki puede ayudar a liberar emociones reprimidas y promover una actitud más positiva ante la vida.
3. Alivio de dolores y tensiones
Muchas personas experimentan alivio en dolores físicos, ya sean musculares o crónicos, después de recibir sesiones de Reiki, ya que facilita la circulación de energía en el cuerpo.
4. Aumento de la claridad mental
El Reiki no solo beneficia el cuerpo y las emociones, sino también la mente. Puede aumentar la concentración y la claridad mental, ayudando a tomar decisiones más equilibradas.
5. Apoyo en procesos de sanación
Reiki puede ser una herramienta complementaria en el proceso de sanación, apoyando tratamientos médicos convencionales, acelerando la recuperación y fortaleciendo el sistema inmunológico.
¿Cómo funciona una sesión de Reiki?
Durante una sesión de Reiki, el terapeuta coloca sus manos sobre o cerca de diferentes partes del cuerpo, enfocándose en los centros de energía conocidos como chakras. No es necesario que el paciente se quite la ropa, y las sesiones suelen durar entre 30 a 60 minutos. Mientras el Reiki fluye, la persona puede sentir calor, frescura o una profunda relajación, dependiendo de cómo se esté equilibrando su energía.