
A veces compramos un cristal con mucha ilusión, pero luego nos decepcionamos porque “no pasa nada”. ¿Significa que la piedra no sirve? No necesariamente. Puede ser que:
1️⃣ No lo has limpiado ni programado
Los cristales absorben energías de su entorno. Si no los limpias antes de usarlos, pueden estar cargados con vibraciones que no te pertenecen. Además, necesitan una intención clara: ¿Para qué lo usas? Sin dirección, su energía queda dispersa.
2️⃣ Estás esperando resultados sin poner de tu parte
Las piedras son herramientas, no soluciones mágicas. Si tienes un cuarzo rosa pero sigues repitiendo patrones tóxicos en el amor, el cristal no podrá hacer el trabajo por ti. Te acompaña, pero el cambio real viene de tus acciones.
3️⃣ Elegiste una piedra que no es la que realmente necesitas
A veces compramos cristales porque “se supone” que sirven para algo, pero no nos detenemos a sentir si realmente resuenan con nosotros. No te guíes solo por listas genéricas; conecta con la piedra que te llame.
✨ Los cristales funcionan mejor cuando trabajamos con ellos de forma consciente. ¿Te ha pasado que sientes que uno no está funcionando? Cuéntame en los comentarios.
foto de Franco Antonio Giovanella en Unsplash