
Hace unos días escuché un podcast donde decían que: “somos el promedio de las personas con las que nos rodeamos”. No creo necesariamente que sea 100% cierto, pero definitivamente las personas que nos rodean influyen en nosotros y en cómo nos sentimos.
Entonces, ¿qué podemos hacer?
1. Cambia tu vibración:
Rodéate de personas positivas y que te inspiren. No se trata de ser una copia de ellos, sino de inspirarte para ser tu mejor versión. Puedes usar una pirita para proteger tu energía y mantenerte más positivo e inspirado.
2. Concéntrate en lo bueno de tus días:
A todos nos pasan cosas difíciles, pero concéntrate en lo bueno y conserva la alegría. Usa un citrino y trata de ver la vida como lo que es: una oportunidad y una bendición.
3. Sé agradecido:
Agradece todo lo bueno que ya tienes: familia, amigos, cosas materiales, y también los aprendizajes en los momentos difíciles. Para mantenerte en un estado de gratitud, puedes usar una crisocola.
4. Sé amable y empático (contigo y con los demás):
Trátate con respeto y cariño. Para fortalecer el amor propio y la empatía, puedes apoyarte en un ópalo rosa, rodonita o rodocrosita.
5. Cambia tus pensamientos:
No permitas que la negatividad de otros te afecte ni que te conviertas tú en una fuente de negatividad. Recuerda: “Cuida tus pensamientos, porque se convertirán en tus palabras. Cuida tus palabras, porque se convertirán en tus actos. Cuida tus actos, porque se convertirán en tus hábitos. Cuida tus hábitos, porque se convertirán en tu destino.” Usa una amatista para ayudarte a transformar pensamientos y acciones hacia la positividad.
6. Haz más cosas que te hagan feliz:
Haz una lista de todo lo que te hace feliz y verifica si estás incluyendo esas actividades en tu vida. Date permiso para disfrutar. Una zoisita puede ayudarte a seguir tus sueños con valentía y sin miedos.
Foto de Ryan Moreno en Unsplash